Por primera vez, espacio 23 asiste a un concierto y se dispone a hacer una crítica del mismo. Los elegidos para este gran debut de lo que se espera sea una tónica habitual en esta página fue el grupo americano OK GO a los cuales seguro que más de uno ha escuchado, o mejor dicho, visto bailar, gracias a su éxito en YouTube con dos de sus míticas coreografías(merece la pena verlas http://www.youtube.com/watch?v=pv5zWaTEVkI; http://www.youtube.com/watch?v=6dJEa44Wgtk).
Ok Go en concierto
Para quien no conozca a este grupo, solo un par de referencias: este verano se convirtieron en la sorpresa del Metrorock en Madrid y del Sonorama en Aranda de Duero, donde se ganaron un nutrido número de fans incondicionales. Fue en el Metrorock donde descubrimos toda la fuerza de su segundo disco Oh No, y la simpatía del grupo. Tanto nos gustaron que decidimos repetir a los pocos meses en este concierto que ahora os explicamos, donde demostraron que su actuación en el Parque Juan Carlos I no fue ni mucho menos fruto de la suerte.
Todo empezó a pedir de boca cuando nos encontramos con la banda al completo tomando unas pintas de Guiness en el Irish Rover (vamos que venir a Madrid y meterse en un irlandés a cenar, a quién se le ocurre? Pero si a cien metros tienen un par de sitios donde regar tu garganta con una Cruzcampo bien fresquita acompañando suculentas raciones de productos tipical spanish). Fue aquí cuando “espacio23” realizó una entrevista en exclusiva con Ok Go: nuestra corresponsal “inglesa” les preguntó si habían traído las máquinas de gimnasia para emular su baile de “Here it goes again”, ironizando ellos sobre el tamaño de las mismas y el de la sala (intuimos que de hacer uno de los bailes sería el de “A million ways”).
Momento de entrar y de situarse en condiciones, a tan solo 5 metros del escenario y totalmente centrados. Una pequeña crítica: el tamaño de la sala, excesivamente pequeño para el “tamaño” de la banda, por supuesto a rebosar. Esperábamos a unos teloneros que nunca llegaron, y que los Ok Go no necesitaron para calentar al personal. Comienza el concierto: abren con “Televisión, televisión” y sin pausa pasan a “Crash The Party”. A partir de aquí, entre canción y canción, el cantante y guitarra Damian Kulash empezó a derrochar simpatía, y en una de estas bajó del escenario hasta la barra para pedirse un vodka mientras sonaban los acordes de una versión de Violent femmes (“Prove my love”), cantando el estribillo entre la muchedumbre junto a nosotros a pleno pulmón. El concierto continuó entre canciones de sus dos álbumes, e interactuando con el público en cada uno de los intermedios; llegó a pedir que le acompañásemos con los móviles (sustituyendo a los antiguos mecheros, maldita o bendita ley antitabaco!!!) en una de las pocas canciones lentas que tienen. Pensamos que la apoteosis llegó cuando tocaron “Invincible” y “Do what you want” pero nos equivocamos ya que tras desaparecer unos minutos del escenario, aparecieron de nuevo, apartaron todos los instrumentos y nos deleitaron en directo con el baile de “A million ways” (aquí tenéis un video de ese mismo día http://www.youtube.com/watch?v=7QYIxFQHcX8 ). TREMENDO!!!!!! Hasta la gente que fue al concierto sin conocer nada del grupo salió emocionada y sobre todo con una sonrisa dibujada en su cara, un nuevo puñado de fans al bolsillo.
Conclusiones: un gran concierto, buen sonido salvo saturaciones esporádicas, simpatía a raudales… todo lo que se puede pedir para disfrutar de un espectáculo así. Y una reflexión propia, espero que no se les juzgue sólo por los videos que han colgado en la red, y que se aprecie que hacen muy buena música rock defendida perfectamente en sus directos.
Setlist: Television, Television / Crash The Party / Don´t Ask Me / No Sign Of Life / A Good Idea At The Time / Here It Goes Again / Let It Rain / Prove My Love (Violent Femmes cover) / Get Over It / You´re So Damn Hot / The Fix Is In / It’s A Disaster / Oh Lately It’s So Quiet / Invincible / Do What You Want // (bises) A Million Ways
Un abrazo, y esperamos hacer muchas más críticas de conciertos si es que Juan nos deja después de toda esta parrafada.
Belén y Alvaro