Citrunero: dicese de la persona animal o cosa que siente una gran admiración acerca de la marca francesa de vehículos Citroën.
Una vez explicado esto me gustaría confesaros de que… yo soy Citrunero. ¡Olé! Me imagino que os lo podiaís haber imaginado viendo el pequeño rincón del Citroen Xantia que hay en esta web.
Citroën CX
Este amor desde lo mas hondo de mi pie derecho (el del acelerador, claro está) tuvo unos principios y a esos principios quiero dedicar este artículo en el blog. Todo empezó hace ya muchos años… allá por el año 1987 aproximadamente, en el cuál mi padre, poseedor de un SEAT 131 Supermirafiori de color verde metalizado, decidió cambiar de vehículo de transporte. El susodicho 131 había dado un gran servicio a esta familia a la que pertenezco, había sido capaz de tirar de una caravana de nosecuantos kilos a través de las carreteras de aquellos entonces por España y Portugal. ¿En qué penso mi padre? En el Citroën CX 2400 Palas de segunda mano que vendía un amigo suyo. No se cuanto le costó, no sé si le dió muchas vueltas a la cabeza para decidirse, pero al final lo compró. Os lo presento un poco, intentando haceros ver la impresión que causó a un chabal de unos ocho o nueve años: coche enorme (4,67 m de largo x 1,73 m de ancho) en forma de ballena, de color champagne metalizado, tapacubos metálicos, elevalunas electricos delanteros y traseros, aire acondicionado, marcador de revoluciones y de velocidad digital, tapicería de color beige, muy amplio tanto delante como detrás, dirección asistida, un cuadro de mandos realmente futurista…
Imagen del Interior
en fin, un vehículo que a mi corta edad me cautivó, y que todavía cuando me cruzo con uno de ellos en la calle me hace que me gire para poder observarlo.
Comentemos alguna particularidad de este entrañable Citroën. Si ahora se poco de mecánica, os podeís imaginar lo que yo podía saber con 8 años, que es prácticamente nada, con lo que comentaros lo que era ese coche solo os lo puedo contar ahora, a partir de la experiencia y de haber leído bastante acerca de Citroën y de la Hidroneumática. La mayor particularidad de este Citroën es la definida justamente por el término que anteriormente he nombrado, la hidroneumática, que es la que define el tipo de suspensión de este gran vehículo, y de otros tantos citroën que tanta seguridad y confort de marcha le dan a la conducción. Sin pararme a explicar en detalle en que consiste este tipo de suspensión, comentar que los Citroën de gama media-alta desde la presentación del Citroën ID (conocido como Tiburón en España) hace 50 años, comentar que la idea base de su funcionamiento se basa en que el aire es comprimible y el liquido no. Con la existencia por rueda de unas esferas de gas conectadas con una membrana a un circuito hidráulico de alta presión se consigue la suspensión. Al encontrarse con un obstáculo el aire de las esferas se comprimirá y se amortiguará la carrocería. Con esto, se consigue que vayan de la mano dos cosas que en el mundo de la automoción normalmente no lo van, la eficacia y el confort. Se tiene una suavidad de reacciones que hace que el conducir un Citroën enganche, y a su vez una eficacia que no desprecia para nada la seguridad, sino todo lo contrario. Otra de las ventajas de este sistema es que se consigue siempre una altura de la carrocería constante al suelo. Si el coche lleva más carga, lo único que se hace es introducir más liquido al circuito de alta presión. Curiosamente este sistema se inventó, como comenté antes, hace 50 años con el famoso tiburón, todo un prodigio de la tecnología para aquellos entonces. Esto es lo que diferencia un Citroën del resto de coches del resto de marcas, la hidroneumática.
La estirpe del CX la continuó el Citroën XM, éste sin mucho éxito. Y ahora, hace muy muy poco, la continúa el Citroën C6. Este visualmente recuerda mucho al CX, incluso también al Tiburón, es realmente bonito y aunque también es realmente caro, así que nos conformaremos con verlo en foto.
Imagen del nuevo Citroën C6
Después de este CX, mi padre lo reemplazó con otro Citroën, un BX 19 GTI de color negro, también una maravilla de la técnica, aunque exteriormente no es que inspire mucha belleza… Con toda esta herencia Citrunera… me llegó el momento de adquirir un vehículo… y fue otro Citroën, un Xantia, no podía ser de otra manera
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En el siguiente enlace de la página Piel de Toro, dedicada a los vehículos clásicos españoles, tienen recopilada una prueba y un análisis que hizo la revista AUTOPISTA en aquellos entonces al Citroën CX 2400 Palas. Es un análisis bastante exhaustivo en el que os podeís hacer una idea de lo que era ese vehículo. Ver
Probablemente en lo que sea la mejor página web dedicada a Citroën que hay en Internet sea Citroenet, en ella también encontramos una parte dedicada al Citroën CX bastante detallada. Ver.
También en esta página tienen otra parte dedicada a los prototipos de este vehículo. Ver.