Quien haya entrado a esta página buscando por el título de este Post va listo… Soy totalmente novato, y además no se como anda mi bonsai de salud (espero que recuperandose)…
Del anterior artículo dedicado a mi bonsai, como podreís recordar, se le habían caído prácticamente todas las hojas. Desde entonces se cayeron algunas más, pero lo bueno es que el olmo parece que sigue vivo. Tiene todavía alguna hoja verde y además parece que le está saliendo algún brotecillo. Visto lo visto, puedo ya medio saber el qué es lo que le pasó al bonsai (lo que le pasó o lo que le hice pasar). Yo creo que lo he tenido un tanto seco, y eso junto con la única semana de mucho frío que ha hecho en Madrid, hizo que se le encojieran y luego cayeran casi todas las hojas. Pero como el arbolito es caducifolio aún tengo esperanzas. Además, desde que he aumentado el ritmo de ‘regadas’ parece que anda un poco mejor. No se exactamente cada cuanto, pero basicamente lo que hago es observar la tierra y lo tiesas que estén las hojas.
¿Y ahora qué? Pues el caso es que mi cuñado me ha pasado un libro muy majo para novatos como yo para estoy de los bonsais, y he leído un par de páginas muy interesantes acerca de la poda. Después me fui a ver como andaba el bonsai, y vi que tenía todas las ramas muy entrelazadas y entreliadas, con lo que llegué a la conclusión de que había que podarlo… para empezar a ‘transformar’ el bonsai a mi gusto y para estimularle el crecimiento. Una vez comprobado que la época del año para realizar este tipo de poda es el final del invierno y el principio de la primavera… he sacado las tijeras y me he liado a cortar ramitas. Basicamente lo que he hecho es cortar las que son muy largas y sin ramificaciones, para concentrar la zona de hojas que salga y que no haya ninguna rama a su aire. Además he aprovechado y he reorganizado, donde había varias ramas muy juntas y cruzadas, he elegido una candidata y he cortado la otra…Eso sí, he dejado sin cortar las pocas ramas en las que tenía hojas, las cuales ‘podaré’ una vez esté más recuperado el arbolito.
En fin, realmente me ha gustado la experiencia, y eso que todavía no se si me sobrevivirá el bonsai… esperemos que sí
. Ya os iré contando las evoluciones