Segunda ruta seguida desde Pedro Abad, y esta vez un poquito más dura, algo más amena, y en la que además he contado con un acompañante inesperado, Matías, que no pedaleaba sino que solo daba gas a su moto.
Aprovechando que amaneció el día sin amenaza de lluvia, salimos sobre las 9 camino de Adamuz por la carretera de ‘El Salto’. Lo bueno, es que iba acompañado, y lo malo, es que el acompañante debido a su montura, rompía con el silencio de la mañana
. Llegamos a la zona del embalse del Salto, sin mucho esfuerzo, para a partir de ahí, disfrutar de un paisaje mucho más agradable que el de ayer, con álamos y ecualiptos y otros árboles de los que no me puedo imaginar ni su nombre. Se veía a mucho madrugador, con navaja en mano, buscándo esparragos, suponemos que con éxito. Al llegar a la zona del ‘Tamujoso’ vimos a un grupo de campistas en una zona en la que dudamos que esté permitida la acampada… pero aún así daban bastante envidia.
A partir de esta zona comienza la diversión, unas rampas de alrededor de un 7%, las cuales recordaba bastante más duras y largas. Arriba de las mismas un kilómetro de descanso para volver a otras rampas con una estampa similar.
Al llegar a Adamuz, tomamos el desvío a la izquierda dirección Algallarín. Esta carretera, debido al nuevo puente que cruza el Guadalquivir, tiene bastante más tráfico, con lo que había que andarse con algo más de ojo. En este segmento sólo había una rampa realmente dura, que una vez superada ya hacía casi todo el camino cuesta abajo.
Pasado Algallarín, se coge la nueva carretera que acerca a este pueblo a la autovía, cruzando el puente sobre el Guadalquivir, y al llegar casi a la Autovía, nos desviamos a la derecha para coger la vía de servicio, en muy buen estado, que ya nos dejaba de vuelta en Pedro Abad.
En total, 29 km, con otra vez 19 km/h de media en más o menos hora y media. Aquí el klm de la ruta para el Google Earth. Mañana debido a los actos procesionales, me quedo en casa, pero el sábado intentaremos otra ruta.