Las fotos del Camino

29 de July de 2007
Autor: juannillo

Os enlazo los álbumes de fotos de Alejandro y mío donde podéis ver una selección de instantáneas tomadas durante el Camino de Santiago. Que las disfrutéis:

Etapa 8: Arzúa - Santiago. Objetivo conseguido

23 de July de 2007
Autor: juannillo

Pues sí, al final lo conseguimos. Muchos han sido los km recorridos desde Santander para poder llegar a este objetivo, con lo que no os podeís imaginar la gozada de llegar a la plaza del Obradoiro a ver la Catedral. Allí, todos o casi todos peregrinos, todo el mundo haciendose fotos y luego dentro de la catedral haciendo cola para poder abrazar al Santo.

Lo más destacable de la etapa, pues poca cosa, todo por corredoiras, mucho peregrino feliz y muchas roturas de cadena de Alejandro. Hubo un momento en que no sabíamos si íbamos a poder llegar, porque fueron 2 ó 3 roturas de cadena, y por cada rotura dos eslabones menos de cadena…

Como aperitivo a la llegada a Santiago estuvo la subida al Monte do Gouzo, que como fue justo después de papearnos una cocacola y un pincho de tortilla, fue prácticamente pan comido. Allí en el monumento a la peregrinación de Juan Pablo II nos hicimos las necesarias fotos y tomamos la ya toda bajada camino de Santiago. Justo en el cartel que da la bienvenida a la ciudad y al pasar por unos bloques de granito de un parque, zás, bordillazo a la rueda de adelante, reventón y casi deshuevón con el sillín ;-) . Pues nada, ahí como un pelele cambiando la cámara a la rueda delantera justo delante del cartel de "SANTIAGO"… ;-) .

Al callejear por la ciudad, la llegada a la Catedral se hizo larga, y a cada vuelta parecía que iba a aparecer la famosa plaza, hasta que apareció y se dió por finalizado nuestro viaje. Ha sido un auténtico gustazo poner a prueba cuerpo, bici y mente durante más de una semana y ver que te has recorrido una gran parte del norte de españa gracias al esfuerzo de uno mismo.

Para los que se lo estén pensando, no lo penséis más y lanzaros a ello. Merece la pena.

Etapa 7: Lugo - Arzúa. ¿Dónde estará Mellide?

Autor: juannillo

Después de despertarnos realmente cansados por la paliza del día anterior, estábamos decididos a darnos la última gran paliza del camino, para dejarnos una etapa facilita para el último día. El objetivo inicial era llegar a Pedrouzo, aunque sólo llegamos a Arzúa, a unos 35-40 km de Santiago.

Si de algo se caracterizó esta etapa es por ser totalmente rompepiernas. Toda la etapa de forma igual, subiendo y bajando y bajando y subiendo. No nos podemos quejar porque el paisaje y los pueblos que ibamos atravesando eran realmente bonitos, aunque la gran parte del camino fue por carretera. No os echéis las manos a la cabeza, porque esta carretera era poco más que una pista asfaltada y en cuanto veíamos que el camino salía de la misma, ahí íbamos, a meternos literalmente en todos los charcos que veíamos ;-) .

Aqui confirmé del todo mi sospechas de los días anteriores de que hasta el descanso a almorzar sobre las 11′30 - 12′00 me cuesta muchísimo andar encima de la bici. Todos los días ha sido más o menos lo mismo, en comparación con mis compañeros me cuesta mucho más pedalear y coger ritmo. Después de ese descanso en que después de una cocacola o un café y algo de comer, las piernas se mueven, suben cuestas casi sin esfuerzo ;-)

Fue bonito el día ya que íbamos siguiendole la pista a una antigua calzada romana, incluso cruzando un pequeño ‘mini’ puente romano. Lo más duro del día fue cuándo se iba acercando la hora de comer, ya que queríamos ir a comer a Melide, localidad donde se une el camino Primitivo al camino Frnacés… e ibamos un poco con el tiempo pillado para encontrar alguna cocina abierta. Tanto fue el hambre, que por intentar atrochar, lo que hicimos fue pasarnos de largo el desvío bueno a lo alto de una ‘colina’, cosa que nos hizo retrasarnos cosa así como una hora y media, unos 6 km, 3 de ellos con rampas de más del 14%… Nacho llegó al desvío sin agua y al borde del desfallecimiento, menos mal que había una fuente y teníamos por ahí por si acaso bolsitas de azucar y alguna barrita de cereales.

Comimos en los alrededores de Melide, y continuamos camino hasta Arzúa (a 16 km del objetivo inicial). Aquí ya empezamos a cruzarnos con todos los peregrinos del Francés y se empezaba a notar la impaciencia por llegar a Santiago.

Para variar, en los últimos km volvieron las molestias de la rodilla. Ya en Arzúa y visto por el médico de urgencia del centro de salud, me pronosticaron diagnosticaron una tendinitis rotuliana. Me cambió el Ibuprofeno por Zolistán, y ya está.

Ya que sólo quedaba un día y estábamos ya muy cerquita de Santiago, se empezaban a mezclar las ganas por llegar a Santiago y por descansar de una vez, con las ganas de que no se acabe esta pequeña aventura.

Etapa 6: Grandas de Salime - Lugo

Autor: juannillo

Ya desde Madrid y de forma más breve os comento lo que han ido siendo las últimas etapas de este Camino de Santiago. La mañana volvió a despertar nublado y con niebla en Grandas… y después de lo vivido en jornadas anteriores, la verdad es que nos desanimó bastante.

Después de lo sufrido con la rodilla en el día anterior, desconocía como iba a aguantar la etapa la misma, con lo que al dar las primeras pedaladas del día me llevé una gran alegría, de momento no molestaba, con lo que Ok a continuar con el camino.

Empezamos como de costumbre por pistas y caminos, adelantando a peregrinos a pie entre la niebla. Cuándo apenas llevabamos una hora y algo encima de la bici, el día nos dió la primera alegría del día… empezó a abrir, con lo que por fin el tiempo nos iba a dar un poquito de tregua. Subimos el Alto del Acebo no con poco esfuerzo y un poquito más adelante dejamos suelo Asturiano para pisar por primera vez suelo Gallego. El Alto del Acebo nos cambió el paisaje de forma radical, los valles en lugar de estar rodeados de montañas picudas, lo estaban de montañas más redondeadas, igual de verdes aunque con más campo sembrado.

A partir de medio día y hasta que no empezamos el último tercio de la etapa fue cuando disfrutamos otra vez a tope de las pistas de tierra. Aunque la etapa volvió a ser muy larga y por desnivel acumulado la más dura del camino (1835 m), fue una de la que más disfrutamos. Nos veíamos un poco crecidos físicamente y aguantamos como unos jabatos. Aunque eso sí, la llegada a Lugo se nos terminó haciendo un poco larga… hasta más o menos las 19′30 no llegamos a destino, y aunque al principio parecía que sin esfuerzo, una vez cenamos y se nos relajó el cuerpo nos dimos cuenta del esfuerzo.

En los últimos 10 km volvieron las molestias de la rodilla, pero esta vez de forma mucho más leve de lo que fue el día anterior. La rodilla aguanta bien con sus Ibuprofenos 600.

Uno de los hechos más destacados del día fue la comida. Sobre las dos de la tarde iba haciendo ya hambre, y por estos pueblos de la provincia de Lugo no encontrábamos muchos sitios donde nos pudieran dar algo de comer, hasta que encontramos creo que en A Lastra una tienda-bar llevada por un matrimonio algo mayor realmente muy acojedores. Preguntamos si daban de comer, y después de unos segundos de duda comentaron que sí. Nos metieron dentro de la tienda, más allá de la cocina a una habitación con un par de mesas y ahí empezó la fiesta… nos sirvieron Caldo Gallego hasta reventar y unos huevos fritos con jamoncito recien cortadito con los que nos chupamos los dedos. Más que clientes, parecíamos sus nietos que habíamos venido de visita.

Etapa 5. Tineo - Grandas de Salime. El “Palo” del Puerto

19 de July de 2007
Autor: juannillo

Hoy desde Tineo, hemos vuelto a salir con mucha mucha niebla y con mucha mucha humedad. A pesar de que descansamos bastante bien el cuerpo en la pensión que encontramos en Tineo, el comienzo fue bastante duro, ya que empezamos directamente subiendo por una pista bastante entretenida, con por fin bastantes peregrinos, que se hizo bastante dura tanto físicamente como técnicamente. Una vez subimos hasta el "Alto de Piedratecha", tocó bajar y bajar, y nos fuimos llenando de barro hasta los ojos. En la bajada hicimos un pequeño desvío para visitar las ruinas del monastero de Santa María la Real de Obona, desvío que mereció bastante la pena.

De ahí y siempre en más o menos bajada llegamos hasta Campiello, donde empezamos otra vez a subir por pistas y caminos. A partir de Borres dejamos los caminos y tomamos una carretera comarcal muy pequeña, con tráfico prácticamente nulo, que es la que nos ha acompañado prácticamente hasta llegar a Grandas de Salime. Cerca de Porciles paramos a Almorzar en una tienda-bar muy pequeñita donde un matrimonio muy majete nos atendió y nos preparó unos colacaos estupendos para poder seguir el camino.

A partir de aquí comenzo mi pequeño calvario particular. Desde ayer a mitad de etapa venía arrastrando unas pequeñas molestias en la rodilla, las cuales se hicieron latentes de nuevo a partir de este momento. Después de la parada continuamos camino hasta Pola de Allende, pequeña localidad que vimos muy muy de pasada, pero que tenía pinta de ser un sitio bastante interesante de ver.

¿Y a partir de aquí qué? Pues el Palo del Puerto del Palo… 12 km de subida, con un desnivel no muy alto, pero muy muy muy continuado y muy muy muy largo. Todo esto especiado con un pequeño dolor de rodilla, niebla y lluvia. Con estos ingredientes el resultado no podía ser muy bueno, y por eso yo por mi parte desde la primera parte del puerto, me esforcé en calentar bien la rodilla para que me dejara subir sin demasiado problema… y así fue hasta que me paré para quitarme el chubasquero. A partir de ese momento, sentí unos pinchazos enormes en la rodilla que hasta que no llevaba unos 5 minutos más pedaleando, muy pesadamente, no fueron bajando poco a poco. En esos momentos ví peligrar bastante el Camino para mí. La subida se hizo bastante larga, pero por fin llegamos Nacho y yo a coronar el puerto, donde nos hicimos las obligatorias fotos. A partir de ahí practicamente la etapa fue bajar y bajar.

En Lago nos paramos a comer y a esperar a Alejandro, el cuál llegó casi una hora más tarde contándonos sus aventuras con la cadena, la cuál se le rompió dos veces durante la subida en el mismo sitio. A partir de aquí la etapa para mi rodilla le fue bastante mejor (después de el Reflex y el Ibuprofeno), y de la bajada tendida que nos quedaba hasta el Embalse de Salime. El valle por el que íbamos era realmente precioso, y casi ibamos con los frenos casi clavados para poder observar el paisaje mientras bajábamos.

A partir de la presa y hasta Grandas de Salime otros 6 km de subida, pero mucho mejor. Ya no había niebla, el ambiente era mucho más seco y además había 4º más de temperatura.

Ya va quedando menos para llegar a Santiago, sólo tres días y bastantes km menos. Mañana a ver si llegamos a Lugo

Etapa 4: Oviedo - Tineo. La gran caminata

Autor: juannillo


    Hola de nuevo desde otra etapa del camino. Hoy nos ha sobrado tiempo y hemos encontrado Cyber… Así que habrá que empezar comentando lo que fue la etapa de ayer, desde Oviedo hasta Tineo, con Grado, en total 75 km y 1602 m de desnivel acumulado, y además en algunos momentos bastante duros.

Esta etapa se puede dividir en dos partes totalmente diferenciadas. La primera mitad fue la que más se disfrutó, la salida de Oviedo fue realmente magnífica, por unas muy buenas sendas, que aunque complicadas era un gustazo de ir por ellas. Soledad (la que dejan estos dos) y naturaleza. Una de las cosas que me llamó la atención de la salida de Oviedo ciudad, es que había directamente una pista que salía de la misma… a plena naturaleza. La comparación con lo que es Madrid casi no hace falta ni hacerla.

La pista nos acercó a la N634, en los alrededores de Grado, donde aprovechamos para parar y tomarnos un pinchito de tortilla y los famosos "tocinillos de Grao", un dulce bastante empalagoso, pero que para días de bicicleta bienen ‘de lujo’. Grado dió muy buena impresión, a parte de por el pueblo por el ambiente, y es que atravesar a eso de las 11′30 - 12′00 el mercadillo esquivando gente… te da para hacerte una idea de como es el pueblo. Por aquí todavía pegaba un poquito el sol y disfrutabamos de buena temperatura, cosa que algo más adelante se esfumó de mala forma.

En la salida de Grado cogimos una pista asfaltada durante unos km con unas rampas de hasta el 22%, las cuales se hicieron bastante duras de subir con las alforjas, y en algún momento (muy pequeño claro está) hubo que bajarse y empujar. A pesar de eso, en estos momentos todavía teníamos las fuerzas intactas para lo que nos quedaba de viaje. Pasando por Cornellana, debieramos de haber cogido una "alternativa bici", ya que aunque ese trozo de camino era todo de bajada, era lo que se llama por ahí los restos de un "camino medieval", lleno de cantos rodados, humedad y musgo… cosa que hacía la bajada bastante complicada, tanto incluso como para que Ale aprovechara para revolcarse entre las piedras un pequeño rato.

A partir de aquí empezó a bajar la niebla y la humedad que tanto ha molestado en el camino tanto ayer como hoy. Da lo mismo que te pongas chubasquero o no, la sensación de ir calado hasta los huesos y de frío en el cuerpo, no se quita de ninguna de las maneras.

Una vez bajado hasta Llanas (más o menos), tiramos por la Nacional hasta Salas y fue de los trozos más duros y complicados del día, con unos porcentajes de subida muy leves, yo creo que no pasaban del 5%, pero fueron unos km que nos dejaron muy muy tocados. Cuando llegamos a Salas, estábamos los tres totalmente destrozados y con ganas de buscar un buen sitio para comer, cosa que para variar… no nos costó nada ;-) . Allí en Salas y después de comer nos dimos una vuelta, a ver la Iglesia medieval y y su Castillo (que da entrada a la plaza del pueblo).

La última parte de la etapa comenzo a partir de Salas… y fue la peor con diferencia. El objetivo era llegar hasta Tineo, y teníamos que subir por el Alto de la Espina. Decidimos ir por la nacional debido a que los caminos por esta zona estan realmente mal de barro y de piedras… Cuándo llevabamos ya un kilómetro y medio más o menos a Alejandro le volvió a hacer crack la cadena, y como Nacho, que era el que llevaba tronchacadenas, lo teníamos con el móvil desenchufado, pues tocó subir andando… hasta el Alto de la Espina donde estaba nacho y el tronchacadenas esperando. De ahí, hasta Tineo, y debido a la espesa niebla y a la lluvia, pues directamente por la nacional, con mucho cuidado y con muchita caquita en el culito… que los coches pasaban muy cerca nuestro.

Etapa 3: San Esteban de Leces - Oviedo. La gran decisión

17 de July de 2007
Autor: juannillo


    Ahora sí, os escribimos desde Oviedo después de sobrevivir a una etapa más del camino, y vaya etapa señores… un pequeño calvario en el que en algún momento se ha tenido que empujar la bicicleta. En total han sido unos 80 km, con unos 900 metros de desnivel acumulado. Seguimos sumando esfuerzo y kilómetros a las piernas, que a pesar de las agujetas de hoy, más o menos van aguantando.

El que sigue aguantando, y mejor que Ale y yo mismo, es Nacho. Sigue tirando de nosotros muy a pesar nuestro. Nuestra esperanza de ayer es que hoy estuviera cansado, pero para nada… vaya machaca.

Hemos empezado a partir de donde dejamos ayer el camino (desde San Esteban de Leces en lugar de Ribadesella), y hemos bajado hasta la playa de la Vega por una pista más o menos facilona… pero a partir de ahí y por no habernos estudiado la ruta correctamente, y por no haber cogido la ‘alternativa de bicicletas’ nos hemos comido un tramo casi intransitables para bicis con grandes pendientes y con una multitud de piedras redondeadas todavía humedas por la lluvia de anoche, en las que era imposible que agarraran las ruedas de la bici, así que… a empujar y a empujar, y vaya derroche de energía, ya que con el peso de las alforjas cuesta bastante el llevar la bicicleta para arriba.

Una vez hemos pasado esta senda realmente complicada es cuándo hemos consultado la guía del camino y nos hemos dado cuenta de que por lo complicado de la ruta había bastantes kilómetros por ‘alternativas bici’, con lo que hemos chupado mucho de carretera… aunque tal cuál iba yo no me ha importado lo más mínimo. Hoy fisicamente no he pasado un día de los mejores y por eso el disfrute sobre el asfalto. La Nacional ya la hemos abandonado al pasar por Villaviciosa, ya que teníamos que tomar un desvío y tomar rumbo hacia Grases, sitio donde había que tomar la decisión más importante de la semana: Para Oviedo o para Gijón, es decir, Camino Primitivo, muy muy duro, pero muy vistoso, o Camino de la Costa, más ligerito y parece ser que menos vistoso. Pues la decisión casi no ha sido ni tal, ya que como Nacho nos llevaba con esas velocidades, en el cartel de la bifurcación Ale y yo le hemos preguntado… ¿paa donde? y no nos ha dejado opción, ha dicho… pa Oviedu!! Hay que aclarar que Nacho quería ir por el de la costa, pero no sabía lo que ir para Oviedo significaba.

Lo más destacable del resto del día ha sido la visita al Monasterio de San Salvador de Valdediós, cosa que a parte de disfrutar desde fuera del mismo nos ha hecho pasar el peor momento del día. A partir de ahí, y a lo largo de 3 km y pico se ha tenido que subir por una cuesta casi infranqueable con la mayoría de desniveles de alrededor del 19%, con lo que… otra vez a empujar.

Una vez pasado esto, ya sólo tiramos para Oviedo a toda velocidad para poder descansar un rato.

Bueno, mañana os cuento más ya que el Cyber está cerrando… a ver qué tal mañana, la cosa pinta complicada, pero lo intentaremos llevar de la mejor forma posible. Un fuerte abrazo y hasta mañana.

Etapu 2: Unquera - Ribadesella: Bienvenidu a Asturies

Autor: juannillo


    Otra vez escribiendo una crónica con un día de retraso, con lo que casi todo lo ocurrido ayer, se va entremezclando en la cabeza con lo que ha pasado hoy (claro está que la sidra no es la culpable ;-) ).

Bueno, pues salimos de Unquera con un integrante más en el grupeto, y vaya integrante… llevamos dos días con él y nos lleva con la lengua fuera. No es que esté a nuestro nivel, sino que está en uno superior.

La etapa de ayer comenzo de forma bastante suave, ya que nos saltamos la subida a Colombres, ya que esa subida la realizamos el día de descanso, y como ya habíamos visto el famoso ‘Museo del Archivo de Indianos’ no nos merecía mucho la pena volver a subir. Con lo que tiramos directamente hacia la Franca. Ya en la general vimos que las flechas amarillas se empeñaban en separarnos del camino facilón de la N634, y nos llevaba por sendas preciosas y bastante verdes.

A partir de Pendueles cogimos una senda de largo recorrido que nos llevó paralelos a la costa y por unos sitios realmente preciosos. Pasamos por los Bufones de Arenillas, aunque no tuvimos suerte de verlos en su pleno apogeo. A partir de ahí y hasta Llanes casi todo fue sufrimiento y cuesta arriba. En Andrín, y siguiendo a Nacho de lejos, subimos al Mirador de Andrín. El esfuerzo mereció la pena de largo, ya que se divisaba desde ahí bastante zona de litoral cantábrico y al fondo se llegaba a ver Llanes. En Llanes y con bastante frío en el cuerpo, aparte de ver el puerto y los famosos Cubos de la Memoria de Agustín Ibarrola nos tomamos nuestro refrigerio reglamentario para poder seguir camino.

La segunda parte del camino por parte del paisaje fue menos impresionante, y además ya teníamos en mente el llegar a Ribadesella para poder descansar los setentaytantos kilómetros de ruta y los novecientos y pico metros de desnivel acumulado… Y ahí nos dimos un buen paseo, con helado incluido… y ya estábamos felices y contentos sin saber lo que nos esperaba para subir al cruce con San Esteban de Leces donde se encontraba nuestro Albergue para peregrinos. Ya cuanto habíamos enfriado nuestras posaderas después del largo camino recorrido… nos encontramos con unos cinco kilómetros durísmos, los cuales se nos olvidaron en cuanto encontramos el agua caliente del albergue.

En resumen, un gran día de camino en el que tuvimos de todo, pero en el que sobre todo se ha saboreado del magnífico paisaje asturiano, total y absolutamente verde… y donde además hemos empezado a saborear la magnífica gastronomía que se gasta por aquí.

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