El Olmo plenamente recuperado
Después de un mes desde la poda del Olmo, y con una forma correcta de riego, puedo decir que tengo el arbolito plenamente recuperado. De hecho está bastante más lustroso que cuando me lo regalaron, con la satisfacción de haberlo recuperado después de haberlo visto en bastantes malas condiciones.
La conslusión principal a la que he llegado es que este tipo de árboles (los bonsais), necesitan mucha más agua de la que en un principio uno se podría imaginar (si uno está acostumbrado a regar plantas de interior estilo potos). Hay que estar muy pendiente de la cantidad de agua que hay en la tierra, y en cuanto esté algo seca la superficie hay que regar abundantemente. Hay un truco bastante usado para saber cuál es el momento de regar, hundir un palillo mondadientes en la tierra, y observarlo 5 minutos después. Si está seco, hay que regar.
Ahora a seguir conservándolo y a hacer poda de ‘mantenimiento’.



